| El desafío del que casi nunca hablamos de Bomberos. Imagen generada con IA. |
Como sociedad admiramos, con razón, a una de las instituciones más valoradas como lo es bomberos. Pero reconocer su enorme labor también implica conversar sobre uno de sus desafíos menos visibles: la preparación física.
Hay pocas instituciones que despierten tanta confianza en la ciudadanía como Bomberos. Su historia, su vocación de servicio y el compromiso de miles de voluntarios han construido un prestigio que trasciende generaciones. Cada vez que una sirena rompe el silencio, damos por hecho que alguien llegará dispuesto a ayudar, sin preguntar quién eres ni qué ocurrió.
Esa confianza no debería impedirnos hablar de los desafíos que aún existen. Al contrario. Precisamente porque valoramos tanto a Bomberos, vale la pena preguntarnos si estamos conversando sobre todo aquello que influye en la calidad de su respuesta.
Uno de esos temas es la preparación física.
No suele aparecer en los titulares. No forma parte de los debates públicos ni ocupa espacio en las campañas de prevención. Sin embargo, cada incendio, rescate vehicular o emergencia con materiales peligrosos exige algo más que conocimiento técnico y voluntad. Exige subir escaleras cargando equipamiento, mover herramientas pesadas, trabajar durante largos minutos bajo temperaturas extremas y mantener la capacidad de tomar buenas decisiones cuando el cuerpo comienza a fatigarse.
La evidencia científica es consistente: una mejor condición física se asocia con un mejor desempeño operativo, un menor riesgo de lesiones y una mayor capacidad para tolerar el enorme estrés fisiológico que implica una emergencia. No se trata de convertir a los bomberos en deportistas de alto rendimiento. Se trata de reconocer que el cuerpo también es una herramienta de trabajo.
El desafío es que, en una institución voluntaria como la de bomberos, hablar de ejercicio físico no es sencillo. La mayoría de los bomberos compatibiliza el servicio con su trabajo, sus estudios y su vida familiar. El tiempo siempre escasea y los recursos no siempre alcanzan. Esa realidad merece comprensión, pero también nos invita a pensar cómo fortalecer la preparación de quienes están llamados a responder cuando todos los demás necesitan ayuda.
Por todo lo anterior parece ser que ha llegado el momento de incorporar la condición física a la conversación pública, no como una exigencia estética ni como una moda importada desde lo deportivo, sino como un componente más de la seguridad operacional. Así como nadie cuestiona la importancia de la capacitación técnica o del mantenimiento del equipamiento, también deberíamos preguntarnos cuánto estamos invirtiendo en preparar la herramienta que acompaña a cada bombero en todas las emergencias que en definitiva es su propio cuerpo. Reconocer este desafío no disminuye el enorme mérito de Bomberos. Por el contrario, es una forma de respetar su labor y de entender que las instituciones también deben evolucionar y elevar los estándares necesarios institucionales.
Eugenio Fierro es Preparador Físico “Egresado destacado del año 2021” (Santo Tomás, Rancagua, Chile) Conferencista del equipo High Fitness. Además, es Autor publicado en revista científica “Journal of movement & Health”. Principalmente destaca en sus áreas de estudio el “entrenamiento en niños y adolescentes” y la Promoción y adherencia a la práctica de actividad física. Hace divulgación científica en redes sociales y en sus Podcast’s disponibles en Spotify Fitness Juvenil y Entrenamiento de Fitness Funcional. Autor del libro: High Fitness Kids.