¡Que la Luz de la Esperanza nunca se apague en Venezuela!

¡Que la Luz de la Esperanza nunca se apague en Venezuela!

Por Daniel Mena.

En Venezuela, en los pasados 18 días, se han producido terremotos, sismos y movimientos a nivel políticos impensables para la gran mayoría de la humanidad.

Tan acelerados son los cambios que se hace necesario analizar un fenómeno inexplicable para quienes lo están impulsando.

En dos artículos anteriores, “¿Qué viene después de Maduro en Venezuela?”, “Donald Trump: Entre Espina y Flor”, hemos expuestos planteamientos dirigidos a poder entender lo que sucedió y lo que puede suceder.

Como analista que no ata sus pensamientos y palabras por ninguna razón, he asumido los riesgos de visualizar los impactos provocados por la llegada al poder de un hombre, con luces y sombras, al frente de la nación más poderosa del mundo, Donald J. Trump.

Juan Bosch, mi líder eterno y guía en materia de literatura y Política, definió a líderes, a los que llamaba Repelentes, Telerrepelentes o Empáticos.

Señaló Don Juan que algunos líderes podían tener cualidades que generaban en los demás sentimientos contrapuestos, es decir, podían ser amados u odiados, temidos al mismo tiempo. Donald Trump genera estos sentimientos de odios o amor.

Nadie se ha detenido a hacer un estudio profundo para encontrar las razones por las cuales, las grandes dictaduras y los grandes dictadores, tienen defensores acérrimos que se denominan a sí mismos como intelectuales o personas de mentes avanzadas.

Esos intelectuales apoyadores de dictadores o dictaduras, generalmente, tienen una característica: “Dicen ser y se declaran ateos o agnósticos.”

Esto lo planteamos como tema a ser dilucidados posteriormente. Esos intelectuales, la mayoría de ellos, viven en regímenes democráticos y ninguno se mudan a los países donde existen dictaduras o dictadores.

Este artículo será breve, frente a los dos anteriores. Voy a concentrarme en la foto del tema. Vemos a los candidatos electos en las elecciones en Venezuela, Edmundo González y María Corina Machado, presidente y vicepresidente electos portando una vela encendida.

Ellos tienen la luz que necesita Venezuela para empezar a salir de la oscuridad en la que vivía y vive, como resultado de las dictaduras de Hugo Chávez y Nicolas Maduro Moros.

No repetiré lo que se dice es la vida de Maduro en la actualidad. Quiero establecer que, al finalizar la semana anterior, la presencia de María Corina en la Casa Blanca ha cambiado el panorama de Venezuela, del Caribe y del mundo.

Muchos han querido desacreditar a los líderes electos en las elecciones de Venezuela. Sin embargo, la presencia de La Machado en la Casa Blanca les quita la razón a sus críticos.

Nos vamos a concentrar en los candidatos electos, para plantear las que pueden terminar siendo posibles salidas en esta etapa en Venezuela, denominada de Transición.

En uno de los artículos anteriores, dijimos que la constitución venezolana contempla el plebiscito, con el cual podría intentarse una salida, dentro del plazo de los 90 días del breve ejercicio presidencial de Deyci Rodríguez, la que, sin dudas, está en situaciones de posibles riesgos, si no la cuidan celosamente.

Casi al mismo tiempo que María Corina estaba en USA, el avión del jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), aterrizaba en Venezuela, para una reunión con la denominada presidente interina, la que reiteramos es ilegítima.

La jugada maestra de Donald Trump de recibir a María Corina Collado y de esta asumir las posiciones conocidas, al parecer ha cambiado o acelerados planes en la Casa Blanca.

La presencia de María Corina saca a flotes elementos subliminales que, sin dudas, pueden tener influencias positivas o negativas para la posible juramentación y subida al poder de Edmundo González.

Con la promesa de que abundaremos en ese tema, podemos decir que si los planes de la administración de USA siguen su curso normal, sin levantamientos sociales en Venezuela, sean del pueblo o de los esbirros y criminales de la tiranía que aun gobierna, tendremos a la vista soluciones que, a partir de este fin de semana, saldrían a la luz pública.

¿Cuáles soluciones estarían sobre las mesas de los estrategas de USA y de los ganadores de las elecciones?

María Corina Machado, como lo indican los parámetros y las informaciones, convenció a Donald Trump de que la dictadura madurista no tenía ni tiene, todos los apoyos que decían tener en la población y dentro de los estamentos policiales o militares.

Eso se puede comprobar por el envío inmediato del jefe de la inteligencia de USA al territorio de Venezuela casi al unísono de la presencia de María Corina en la Casa Blanca.

¿Qué habrá hecho posible los últimos movimientos y declaraciones de Donald Trump sobre María Corina y el tablero en Venezuela?

Nadie puede decir que lo sabe. Sin embargo, como dijo una vez el maestro de maestros, Jesucristo, cuando sus seguidores se les quejaban con el partido de los fariseos. Les dijo: No hagan caso a lo que dicen, vean lo que hacen y no hagan lo que hacen.

En ese contexto, y ojalá eso sea lo que tendremos en Venezuela, se ha podido abrir la posibilidad de que tanto Edmundo González como María Corina Machado, puedan prestar juramento como ganadores, dentro del plazo de los 90 días de Delcy Rodríguez.

Todo lo vigente en Venezuela a partir del apresamiento de Maduro Moros, es de facto, irregular.

De producirse esa juramentación, controlada y con la presencia de los Estados Unidos en Venezuela, el presidente juramentado cambiaría mediante decretos, a todo el aparato estatal y en una semana, arrancaría un gobierno democrático.

Ese tiempo le indicaría a USA si la tiranía tuviese posibilidades de fastidiar de nuevo. Antes de esa juramentación, hay que descabezar a Diosdado Cabellos, a Padrino López, a Gianco Arteaga y a todos los responsables de las cúpulas corruptas y de terror en las que se sigue sustentando el régimen.

El hijo de Nicolás Maduro, Nicolasito el Príncipe, debe quedar fuera del poder, junto a sus secuaces también.

Aquí, como plantee en los escritos anteriores, María Corina Machado, habilitada constitucionalmente para suceder al presidente, podría emerger como la nueva presidente, al pactarse con Edmundo la renuncia posterior al nombramiento del nuevo gabinete, escogido y consensuado con María Corina Machado, Edmundo González, algunos de los partidos aliados de los ganadores y USA.

Vendría un gobierno con María Corina Machado a la cabeza como presidente y un nuevo o nueva vicepresidencia en Venezuela.

Por las nuevas acciones diplomáticas en curso, créanme que USA no va a permitir que la situación en Venezuela se les vaya de las manos. Quienes, a pesar de las diabluras que se conocen de la dictadura madurista, se mantienen apoyando a dictadores, deben tener claro que no es que el imperialismo ha secuestrado a Maduro; es que los EE.UU han colocado un torniquete en las heridas abiertas por gobiernos irresponsables que habían convertido el territorio de USA en un estercolero de pandillas, delincuencia, entre otros y asimismo, habían perdido las influencias en territorios ganados por denominados gobiernos de socialistas del siglo XXI.

Esos gobiernos wokistas y con ideologías extrañas, no podrán apagar la luz que sale de la vela en manos de que quienes desafiaron a los tiranos y les dieron la paliza que el pueblo venezolano le dio en las elecciones del 28 de julio del 2024.

¡La luz de la Esperanza pronto hará renacer otras esperanzas en pueblos y naciones gobernados por dictadores y dictaduras que no soportan tener a hombres y mujeres libres! Usan las mordazas, la violencia, el terror y la muerte, para que no salgan a la luz sus crímenes y los privilegios de pequeños grupitos autollamados líderes revolucionarios.

La época de justificar las dictaduras y los dictadores empieza su retroceso, ante la presencia de nuevas fuerzas y protagonistas en los escenarios mundiales. ¡Pronto en Irán también se prenderán velas de esperanzas, para mandar al zafacón de la historia a un régimen criminal, dirigido por un dictador que dice gobernar en nombre de un Dios falso!

Edmundo González y María Corina Collado, junto al amado pueblo de Venezuela, nunca dejen apagar las velas de la Verdad.

¡Fuera los dictadores y que sus nombres sean borrados en las mentes de los venezolanos y el mundo! Regreso de los exiliados económicos y libertad para todos los presos políticos y de conciencias.