La brecha digital: un abismo social en la era de la información

La brecha digital: un abismo social en la era de la información

Por Licda Josmir Pérez

La brecha digital no es simplemente un problema de cables y equipos, sino una manifestación moderna de desigualdades históricas en el acceso al conocimiento y al bienestar. Este abismo separa a individuos y sociedades capaces de participar en la era de la información de aquellos que quedan marginados, agudizando carencias previas como la pobreza y la falta de educación. Al situarnos ante este reto, comprendemos que su resolución no depende únicamente de la infraestructura técnica, sino de abordar raíces sociales, culturales y económicas para evitar que la tecnología se convierta en un nuevo instrumento de exclusión definitiva.

El concepto de acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) se define como la posibilidad física de utilizar computadoras conectadas para encontrar materiales o comunicarse. Sin embargo, la teledensidad en los países en desarrollo es de apenas 1.5 líneas por cada 100 personas, frente a cifras superiores a 50 en las naciones desarrolladas. 

Esta disparidad técnica genera sistemas de comunicación paralelos: uno de alta velocidad para los "ricos en información" y otro bloqueado por barreras de costo para los pobres, quienes están condenados a utilizar información obsoleta. Por ello, la verdadera inclusión social requiere que las personas no solo posean el equipo, sino que participen plenamente en la determinación de sus propias oportunidades individuales y colectivas.

Los factores económicos son determinantes, ya que el ingreso per cápita influye directamente en la teledensidad y la disponibilidad de computadoras. En regiones como África, donde el PIB per cápita es drásticamente bajo, la penetración de Internet es menor al 1%, creando un abismo en comparación con Norteamérica. En el ámbito demográfico, se observa una "segregación tecnológica" que afecta especialmente a las minorías étnicas, a las mujeres en sociedades tradicionales y a las personas de edad avanzada. Mientras que los jóvenes de 18 a 49 años son los usuarios más frecuentes, los mayores de 50 enfrentan una brecha generacional que a menudo es ignorada por todos.

Por otro lado, el idioma y la alfabetización representan barreras culturales críticas, dado que aproximadamente el 87% del contenido disponible en la red está escrito en inglés. La habilidad para leer y escribir correctamente es un requisito primordial para el acceso, pues la tecnología no puede sustituir el conocimiento humano ni la capacidad de pensamiento abstracto. 

En este sentido, la brecha más importante no es digital, sino educativa; el acceso a la red solo es valioso si el usuario posee las destrezas necesarias para evaluar e incorporar la información a su vida diaria. De hecho, los datos demuestran que a mayor nivel de escolaridad, mayor es la probabilidad de que un individuo utilice la red de manera exitosa.

Licda Josmir Pérez

La autora es candidata a doctora en el uso de la Inteligencia Artificial Generativa para la enseñanza de la Lengua en la Universidad Autónoma de Santo Domingo; magíster en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español en la UASD. Docente en universidades nacionales e internacionales.