| Donald Trump: “Entre Espina y Flor” |
Por Daniel Mena.
Venezuela, el pasado 3 de enero del 2026, fue testigo directo, de una operación militar tecnológica nunca vista por el mundo actual.
USA, por órdenes del presidente Donald Trump y el Pentágono, en lo que se ha conocido como la extracción quirúrgica del dictador Nicolas Maduro Moros de Venezuela, apresaron y se llevaron preso al dictador, quien empezó a ser juzgado en USA por crímenes de alta delincuencia y por terrorismo asociado al crimen de narcoterrorismo.
El día 6 de enero, 2026, en los periódicos La Hoja y Cibaonews, dirigidos por Joan Matias y Walker González, respectivamente, escribí un artículo titulado: ¿Qué Viene Después de Maduro en Venezuela?
No es el primer artículo que escribo sobre Venezuela en la Era de las dictaduras de Chávez y Maduro. El primero lo respetábamos, hasta que, engañando a su pueblo, escogió el camino del comunismo, para sumir a su pueblo en las peores de las miserias, como sucedió con el modelo adoptado, el cubano, el cual fue impuesto por Fidel Castro Ruz y ambas naciones, tienen los peores niveles de desarrollos de Latinoamérica y el Caribe.
En el artículo citado, decíamos que en dos ensayos políticos históricos escritos y de ventas en Amazon, habíamos dicho, valorando los gobiernos en USA en los últimos 30 años, que el conocido Imperio Yanki había fallecido.
Esa valoración la expusimos viendo la corrupción y la falta de una verdadera política interna en el mismo territorio de USA, a la que dijimos que estaba en manos del mismo Satanás.
En esos libros propusimos que si USA quería recuperarse y detener el avance indiscutible de Rusia, China y Korea del Norte, tenía que procurar salir de los gobiernos de izquierdas, supuestamente socialistas del siglo XXI, los cuales se multiplicaron en esos años.
No era Cuba, eran Nicaragua, Colombia, Brasil, Chile, Perú, Argentina, Venezuela y hasta Honduras, donde surgieron, usando las herramientas de los sistemas democráticos, regímenes auto denominados antiimperialistas, enemigos de USA.
Las peores políticas diplomáticas de USA se aplicaron durante los dos períodos del inepto Joe Biden y Kamala Harris, quienes dejaron su país al borde de la desaparición, con bandas de terrorismo interno, delincuentes de toda clase dentro y personeros llamados empresarios, agitando y creando grupos de facinerosos, quienes hoy en día, tienen capacidad de provocar situaciones delicadas, en estados gobernados por líderes demócratas.
USA, con una población islámica radical en crecimiento, quienes todos los días, mediante presentaciones en redes sociales y medios de comunicación, vociferan que la meta de ellos es desaparecer a USA Y A OCCIDENTE, matando a todos los que no se conviertan a su llamada “religión”, que no es tal cosa, tiene un panorama muy raro. Se trata de una secta cívico militar, inventada y existente para el uso de las violencias; para destruir los valores del cristianismo y el judaísmo y establecer un gobierno mundial o califato islámico.
Con honestidad lo decimos, para quienes no parecen darse cuenta de la realidad, los objetivos de esa supuesta religión son los mismos que en La Biblia se le atribuyen al anticristo.
Después del 3 de enero, 2026, la situación dentro de Venezuela y del mundo occidental, con impacto en todo el planeta, marca acontecimientos no visibles, de gran relevancia para la existencia humana.
En una estrategia que hasta ahora le funciona a USA, el presidente Trump y sus equipos, han delegado el poder en Venezuela a la vicepresidente Delci Rodríguez, hermana de Jorge Rodríguez, ambos fanáticos del chavismo, con ambiciones, responsables de crímenes de lesa humanidad durante la vigencia de la tiranía chavista madurista.
La operación para llevarse a Maduro ha sido tan contundente que los actuales jefes o cúpulas criminales del madurismo en el poder, que muchos no saben explicar como lo ha logrado USA.
En medio de las incertidumbres y caos que pronosticamos vendría, la presidencia interina de Delci Rodríguez, al parecer tiene contenidas posibles rebeliones capaces de producir una guerra civil de incalculables consecuencias.
Dos mujeres dominan los escenarios actuales de liderazgos en la Venezuela post Maduro. Delci y María Corina Machado, por el lado de la oposición que ganó las elecciones en julio 2024.
La foto del artículo ilustra el contenido. Para nosotros, Delci es la Espina y María Corina es La Flor, ambas en medio del liderazgo de Trump, quien sigue demostrando que tiene juegos muy pesados.
En esta semana, Delci y María Corina han conversado con Trump. Incluso, en estos momentos, María Corina se encuentra en territorios de los Estados Unidos.
Sin dudas, los acontecimientos provocados por el recibimiento en la casa oval de USA de María Corina, quien viajó sola, sin la presencia de Edmundo González, presidente electo de Venezuela, han volteado el juego de ajedrez a favor del pueblo de Venezuela.
Al día siguiente de Maduro ser apresado, Delci Rodríguez se juramentó en la presidencia de Venezuela. Muchos no se han detenido en lo que va a ser una presidencia breve, por mandato de la propia Constitución de Venezuela.
Esa constitución establece que, ante la ausencia del presidente, la vicepresidencia lo sucede por 90 días, y pasado ese tiempo, debe convocar a elecciones nacionales, en todos los estamentos del Estado Bolivariano de Venezuela.
¿Hubo ese cálculo en las estrategias de USA, al momento de atrapar a Maduro y llevarlo ante la justicia de ellos?
Quienes conocen a USA, como lo conoció el maestro Juan Bosch, autor del libro “Pentagonismo, Sustituto del Imperialismo”, una obra lapidaria que debiera ser leída y analizada en estos tiempos, saben que USA no improvisa nada, menos cuando sus intereses están de por medio.
Por esa razón, La Espina, Delci y La Flor, María Corina, han sido colocadas dentro los acontecimientos que iban a ser provocados, como está sucediendo.
Podemos asegurar que USA podría decantarse por uno de los dos escenarios: 1.- Dejar que Delci agote los 90 días, y luego convocar a elecciones nacionales. 2.- Permitir la juramentación de Edmundo González y María Corina, reconociendo la validez de su elección en Venezuela. (Una renuncia pactada con Edmundo, dejaría a María Corina en la presidencia)
En el primer escenario, La Espina, se deben desmantelar a grupos criminales dirigidos por Diosdado Cabello, Gianco Arteaga, Padrino López y los mismos hermanos Rodríguez, en negociaciones ganar-ganar, las cuales permitirían que los Rodríguez reciban una amnistía general, pudiendo ser favoridos con la no persecución de sus crímenes y complicidades con la dictadura Chavista Madurista.
Ese es el escenario actual. Su espina es la posible detonación de guerras entre grupos internos, con militares y paramilitares, como son Los Colectivos, compuestos por criminales y persecutores de la población.
Si en ese escenario a USA se le obliga a entrar de nuevo, de forma militar y estratégica, los acontecimientos podrían convertirse en violencias generalizadas, acelerando caídas y provocando muertes selectivas.
USA sabe de lo que son capaces los aliados del régimen criminal venezolano. Por esa razón, lo que tenemos no es lo que quisiera la población ni el mundo, ni los venezolanos, pero es lo posible.
En el segundo escenario, La Flor, USA podría acelerar los acontecimientos, ofreciendo amnistías y salidas de Venezuela a funcionarios altos del chavismo madurismo, siendo sustituidos de inmediato.
Venezuela tiene una herramienta constitucional que se llama Plebiscito, copiado de las enseñanzas de Juan Bosch, la cual podría ser utilizada para poner al pueblo a decidir terminar con el régimen actual de un solo golpe, es decir, convocar a una consulta, dirigida por organizaciones internacionales y vigilada por USA, para que el pueblo decida sobre la legitimidad de todas las estructuras del gobierno, incluyendo la presidencia, las altas cortes, las gobernaciones, las alcaldías, las comunas y todas las estructuras de mandos, fuerzas armadas, policía nacional y la inteligencia del Estado.
El Plebiscito es posible dentro de los 90 días del mandato ilegítimo de Delci. Es ilegítimo porque ella sucedió a un presidente de facto, ilegítimo, quien se robó las elecciones. Siendo Maduro ilegítimo, también lo es Delci.
Ella está ahí para evitar vacíos del poder que pueden provocar acontecimientos fuera de control.
Trump ha elogiado a Delci y a María Corina Machado. Sin embargo, conociendo que Trump tiene agendas conocidas (desde su campaña dijo lo que iba a hacer y lo ha estado haciendo) y dentro de esas agendas no creemos que esté mantener en el poder al madurismo chavismo en Venezuela.
Lo del control de la industria petrolera para nosotros es una útil distracción usada por Trump para sacar a flotes a los que siempre van a atacar al imperialismo interventor. Sin embargo, esos que se muestran en contra de todo lo que hace USA, y particularmente, todo lo que hace Donald Trump, no han dicho una palabra sobre las intervenciones de Irán, Rusia, China y Cuba en la Venezuela de Maduro.
En Cuba, usando una propaganda de ablandamiento, han enterrados a los militares asesinados en el operativo de captura de Maduro, como héroes nacionales, sin embargo, hasta hace poco, Cuba negaba que ellos tenían el control del régimen y, sobre todo, de la seguridad personal de Maduro.
Se habla entre corrillos que, si a Maduro le da tiempo de escribir sus memorias, en ella tendrá un capítulo titulado: “Salvado por Papá Trump”.
Muchos aseguran que si USA no hace el operativo conocido, el cadáver de Maduro iba a ser encontrado dentro del búnker del que fue sacado, porque supuestamente, la seguridad cubana tenía orden de desvivirlo, si llegaba una posibilidad como la ocurrida. (Maduro sabe demasiado, es un preso computadora, almacena muchas informaciones.)
El problema fue que, como decían en el Chavo del Ocho haciendo de Chapulín Colorado, “No contaban con la astucia de los Navit Seal de USA.”.
Trump, entre Espina y Flor, podría, una vez cumplidas las metas de USA, echarle aguas a la Flor, con el objetivo de que haga renacer de nuevo a Venezuela, sin permitir que nunca más, la Espina reviva a la tiranía, que se encuentra herida de muerte.
Por último, a nosotros nos sigue preocupando lo que puedan estar tramando gobiernos como Rusia, Irán, Korea del Norte o China. Rusia ha desafiado a la OTAN con usar armas nucleares y el hombre cohete, Kim Yun Un, no para de amenazar a Occidente y a sus vecinos de Korea del Sur y Japón.
Espero en Dios que algún país cercano a esos regímenes dictatoriales, sirvan de contén de ellos, para evitar que sean capaces de pulsar el botón rojo del apocalipsis.
Finalmente, al parecer lo que planteamos a los lideres de USA se hace realidad: Deben recuperar los países de sus influencias, pero esta vez para desarrollarlos, creando un capitalismo solidario, con crecimientos en todos los sentidos.
Aunque en algún momento de mi vida, creí en el socialismo y seguía a líderes revolucionarios, la realidad ha demostrado que tanto el comunismo y el socialismo no producen riquezas. Les interesa la pobreza y la aniquilación de la creatividad de las personas, para mantenerlas atadas a migajas estatales.
El socialismo no es desarrollo; es capitalismo rojo. En cada nación donde se impone, surge la dictadura como forma de control social, eliminando toda posibilidad de libertad y disidencia de las personas.
El socialismo comunismo castra la mente humana y destruye los intelectos, erigiendo a los gobiernos como superestructuras al servicio de unos dechados de virtudes.
Quien ose enfrentar a gobiernos socialista o comunista, corre el riesgo de desaparecer o ser encarcelados. En la democracia, el derecho a disentir es uno de los sagrados derechos.
USA debe cuidarse de La Espina, y darle prioridad a La Flor. La espina puede traicionar y clavarse, mientras que La Flor crece bella y aporta olores agradables.
El que quiera entender, entenderá. Venezuela necesita ser sanadas por las heridas de las espinas de la dictadura, para que La Flor de la reconciliación y la paz vuelvan a convertir a Venezuela en Grande otra Vez.
¡Viva Venezuela Libre, carajo! ¡Un pueblo bendecido al que los dominicanos no tenemos como pagarle!
Atentamente, Daniel Mena, MA.