Alarmante: obesidad infantil en República Dominicana es una amenaza real

Alarmante: obesidad infantil en República Dominicana es una amenaza real

La obesidad infantil se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud pública del siglo XXI, y la República Dominicana no escapa a esta realidad. Los datos del World Obesity Atlas 2026 revelan un panorama preocupante: cada año aumenta el número de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad, junto con enfermedades asociadas que antes eran consideradas problemas exclusivos de adultos.

Las estadísticas muestran que el país podría enfrentar una verdadera crisis sanitaria en las próximas décadas si no se adoptan medidas más agresivas de prevención, educación alimentaria y promoción de la actividad física.

Una generación en riesgo

De acuerdo con las estimaciones internacionales, la cantidad de niños dominicanos entre 5 y 19 años con sobrepeso u obesidad continuará creciendo de manera sostenida hasta el año 2040. Paralelamente, el porcentaje de menores afectados también aumentará significativamente, acercándose a niveles considerados críticos por organismos internacionales de salud.

Obesidad en República Dominicana. Fuente: World Obesity Atlas 2026, página 123. 

El impacto no se limita a la apariencia física o al peso corporal. El exceso de índice de masa corporal (IMC) ya está generando enfermedades metabólicas y cardiovasculares en miles de menores dominicanos.

Para el año 2025 se estima que:

  • 94 mil niños padecerán hipertensión relacionada con el sobrepeso.

  • 37 mil sufrirán hiperglucemia.

  • 123 mil tendrán triglicéridos altos.

  • 271 mil presentarán enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD), conocida anteriormente como hígado graso no alcohólico.

Las proyecciones para 2040 son todavía más alarmantes:

  • 126 mil niños podrían tener hipertensión.

  • 48 mil desarrollarían hiperglucemia.

  • 160 mil presentarían triglicéridos elevados.

  • 364 mil sufrirían enfermedades hepáticas vinculadas al exceso de peso.

Estos datos reflejan una realidad inquietante: cada vez más niños están desarrollando enfermedades que reducen su calidad de vida y aumentan el riesgo de padecer diabetes tipo 2, problemas cardíacos y complicaciones crónicas en la adultez.

El problema comienza antes del nacimiento

Uno de los aspectos más impactantes del informe es que muchos de los riesgos aparecen incluso antes de que el niño nazca.

El estudio señala que el 32.6% de las mujeres dominicanas entre 15 y 49 años presenta exposición elevada a IMC alto durante el embarazo, mientras que el 5.2% vive con diabetes tipo 2. Además, un 5.2% mantiene exposición al tabaquismo.

A esto se suma otro dato preocupante: el 70.9% de los lactantes entre 1 y 5 meses recibe lactancia materna subóptima. Diversos estudios científicos han demostrado que la lactancia adecuada reduce considerablemente el riesgo de obesidad infantil y fortalece el metabolismo del bebé.

Bebidas azucaradas y sedentarismo

La alimentación moderna también está jugando un papel determinante. Los niños dominicanos entre 6 y 10 años consumen en promedio entre 200 y 250 mililitros diarios de bebidas azucaradas, productos asociados directamente al aumento del peso corporal y al desarrollo de enfermedades metabólicas.

Aunque el informe no dispone de cifras exactas sobre actividad física insuficiente en adolescentes de 11 a 17 años, organismos internacionales coinciden en que el sedentarismo juvenil se ha incrementado debido al exceso de tiempo frente a pantallas, videojuegos y redes sociales.

¿Qué está haciendo el país?

El informe reconoce algunos avances importantes de la República Dominicana en materia de políticas públicas:

  • Existen directrices nacionales para promover la actividad física en niños menores de 5 años y en jóvenes de 5 a 19 años.

  • Se aplican políticas para fomentar la actividad física en centros de cuidado infantil.

  • El programa de alimentación escolar incluye objetivos nutricionales y metas relacionadas con la obesidad.

  • El país obtuvo una puntuación de 70 sobre 100 en la implementación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.

Sin embargo, persisten importantes debilidades. Una de las más relevantes es la ausencia de políticas efectivas para reducir la exposición de los niños al marketing de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas.

Especialistas en salud pública advierten que la publicidad dirigida a menores influye directamente en los hábitos alimenticios y en las decisiones de compra de las familias.

Más que un problema médico

La obesidad infantil no es solamente un tema de salud. También impacta la economía, el rendimiento escolar, la autoestima y el desarrollo social de los menores.

Un niño con enfermedades asociadas al sobrepeso tiene mayores probabilidades de enfrentar dificultades emocionales, discriminación y limitaciones físicas. Además, el aumento de enfermedades crónicas genera una enorme presión sobre el sistema de salud nacional.

La situación plantea un desafío urgente para familias, escuelas, autoridades y medios de comunicación. Expertos coinciden en que la solución requiere acciones integrales: mejor educación nutricional, regulación de productos ultraprocesados, creación de espacios seguros para la actividad física y campañas permanentes de concienciación.

Una decisión que definirá el futuro

La República Dominicana todavía está a tiempo de cambiar el rumbo. Sin embargo, las proyecciones indican que el problema podría agravarse rápidamente si no se actúa con firmeza.

La lucha contra la obesidad infantil no depende únicamente de médicos o nutricionistas. Es una responsabilidad colectiva que involucra hogares, escuelas, empresas, instituciones públicas y toda la sociedad.

El reto es enorme, pero también lo es la oportunidad de construir una generación más saludable, activa y con mejor calidad de vida.