Jet Set: La memoria de una noche que cambió al país

Jet Set: La memoria de una noche que cambió al país

Por Licda Josmir Pérez

El 8 de abril de 2025, la discoteca Jet Set se convirtió en escenario de una tragedia que transformó la música y la celebración en un silencio desgarrador. Lo que comenzó como una noche de fiesta terminó en duelo nacional, cuando el techo del histórico edificio colapsó súbitamente durante una presentación artística, dejando víctimas, familias rotas y una comunidad marcada para siempre.

Al cumplirse un año, la memoria colectiva revive no solo el estruendo del colapso, sino también el eco humano de las ausencias. El tránsito abrupto de la euforia al miedo, de la música al silencio, sigue siendo un recuerdo vivo en quienes estuvieron presentes y en toda la sociedad que acompañó el dolor.

Las familias que perdieron seres queridos, amigos que aún se preguntan cómo pudo ocurrir, y una ciudad que aprendió que la seguridad de los espacios públicos es también un asunto de dignidad humana. Aún recuerdo esa madrugada triste que por medio a diversas plataformas digitales el pueblo se enteró del colapso, angustia compartida, preguntas sin respuestas, la incertidumbre de encontrar en la lista de las victimas un nombre conocido.

En medio del duelo, a pesar del dolor, emergió la solidaridad. Vecinos que ofrecieron ayuda inmediata, médicos que trabajaron sin descanso, y una sociedad que se unió en la búsqueda de respuestas y justicia. El dolor compartido se convirtió en un lazo que sostuvo a la comunidad en los días más oscuros.

Esto nos demostró que la vida puede cambiar en un instante, y la fragilidad de los momentos felices nos recuerda la importancia de valorar cada encuentro. La tragedia del Jet Set no solo dejó lecciones técnicas sobre la necesidad de inspecciones rigurosas y protocolos de seguridad, sino también un llamado a la memoria y a la responsabilidad colectiva.

El impacto emocional de aquella noche sigue presente en los sobrevivientes y en las familias de las víctimas. Muchos relatan que aún les cuesta entrar a un espacio cerrado sin sentir ansiedad, y que el sonido de una multitud les devuelve recuerdos dolorosos. Estas experiencias son un recordatorio de que las tragedias no terminan con el rescate, sino que se prolongan en la vida cotidiana de quienes las vivieron.

El aniversario no solo es un acto de memoria, sino también de conciencia colectiva. Recordar el Jet Set es reconocer que la seguridad pública depende de la responsabilidad compartida entre instituciones, empresarios y ciudadanos. Es un llamado a no olvidar, a aprender de lo ocurrido y a construir un futuro en el que la música, la alegría y la vida nunca más sean interrumpidas por el estruendo de un colapso.

Licda. Jormir Pérez

La autora es candidata a doctora en el uso de la Inteligencia Artificial Generativa para la enseñanza de la Lengua en la Universidad Autónoma de Santo Domingo; magíster en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español en la UASD. Docente en universidades nacionales e internacionales.