La enfermedad se Trump; moretones en la mano izquierda revelan padecimiento

La enfermedad se Trump; Moretones en la mano izquierda revelan padecimiento

Nuevos moretones visibles en la mano izquierda del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han reavivado las preguntas sobre su estado de salud, casi un año después de convertirse en el mandatario de mayor edad en asumir la presidencia del país.

Durante varios eventos públicos la semana pasada, el presidente, de 79 años, fue fotografiado con decoloraciones y hematomas en el dorso de la mano izquierda, además del moretón persistente que ya mantiene desde hace meses en la mano derecha.

La aparición de esta nueva lesión complica la explicación ofrecida previamente por la Casa Blanca, que atribuyó los moretones al constante contacto físico en actos públicos y al uso regular de aspirina, medicamento que favorece la aparición de hematomas.

Detalles

Aunque expertos médicos consultados por CNN señalaron que no existen señales de alarma inmediata, y que los moretones podrían estar asociados a factores comunes en personas mayores, también advirtieron que la escasa transparencia del Gobierno frente a la salud del presidente solo aumenta la especulación pública.

Están alimentando un ciclo de curiosidad innecesario”, expresó el doctor Jeffrey Linder, jefe de Medicina Interna General de la Universidad Northwestern. “Trump quiere proyectar fortaleza, pero incluso detalles menores restan credibilidad cuando no se explican”.

Nueva polémica, viejas preguntas

Los moretones se suman a otros episodios que han generado inquietud desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. En meses anteriores ya se reportaron hinchazones en sus piernas, lo que llevó al Gobierno a admitir que el presidente padece insuficiencia venosa crónica.

Además, este año fue sometido a pruebas médicas adicionales, incluidas resonancias magnéticas, que el Gobierno definió como “de rutina”, aunque sin aclarar totalmente sus motivos.

Consultada sobre los nuevos hematomas, la Casa Blanca evitó dar detalles adicionales y se limitó a asegurar que Trump continúa en “excelente estado de salud”, mientras su equipo acusa a críticos y médicos comentaristas de promover “diagnósticos políticos”.

Más presión, menos claridad

Expertos consultados señalan que la presencia de moretones aislados no necesariamente implica una condición grave, pero sí subrayan la necesidad de mayor claridad sobre los medicamentos que toma el mandatario, particularmente si utiliza anticoagulantes más fuertes que aspirina.

Para analistas políticos, la polémica no solo se centra en la salud física del presidente, sino en el impacto político de su narrativa. Trump ha construido buena parte de su discurso contrastando su “vigor” con la edad de su predecesor Joe Biden, y cualquier señal de fragilidad amplifica el escrutinio.

“El presidente no es joven”, recordó el historiador Timothy Naftali. “Cuando alguien insiste tanto en su fortaleza, cualquier indicio de vulnerabilidad adquiere mayor relevancia pública”.

Mientras las imágenes siguen circulando en redes y los cuestionamientos crecen, la Casa Blanca continúa manteniendo silencio sobre si ofrecerá información médica más detallada. Entretanto, los votantes observan con atención a un presidente que se acerca a su octava década de vida y que sigue decidido a proyectar una imagen de plena vitalidad