Francia Henríquez Guzmán vive un profundo dolor tras la pérdida de su esposo, Ángel Isidro Durán, quien falleció inesperadamente el 19 de octubre de 2019, a los 61 años.
A pesar de su tristeza, ella ha encontrado consuelo en el acto de donar sus órganos, tal y como él se lo pidió en vida. “Siempre decía: ‘Cojan todo lo que pueda servirle a otra persona, hasta las uñas si es posible’”, recuerda.
Era un hombre atlético y saludable, un diácono que dedicaba su tiempo a servir a la comunidad y a su familia.
Francia cuenta que su esposo nunca mostró signos de enfermedad antes de que una aneurisma cerebral lo llevara a la muerte en cuestión de horas.
Cuando los médicos confirmaron la muerte cerebral de Ángel, ella y sus hijos recordaron su deseo.
“Nos pusimos en contacto con el Instituto Nacional de Coordinación de Trasplantes (Incort) y, en poco tiempo, llegaron para explicarnos todo y dijimos que sí”, cuenta Francia aún con voz entrecortada, a propósito de que este lunes 14 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes.
Donaron su piel y sus córneas, lo que no solo ha proporcionado una nueva vida a otros, sino que ha ayudado a la familia a sobrellevar el duelo.
Mientras daba su testimonio, Francia rompió en llanto para contar que, a través de su dolor han visto el impacto tangible de su decisión: a una sobrina de Ángel, de 23 años, le fue trasplantado con éxito un riñón, en septiembre del 2024, teniendo apenas meses en la lista de espera.
¿Cuáles órganos se pueden donar?
Existen dos tipos de donantes: el fallecido, que es la persona a la que se le diagnostica muerte cerebral y está conectada a un ventilador mecánico. Puede donar corazón, pulmones, hígado, páncreas, intestino, riñones, córneas, músculo, hueso y piel.