"!Lo logramos!": los desarrolladores Josuhe Pagliery y David Darias sonríen aliviados. Horas antes, "Saviorless", el primer videojuego independiente de Cuba, era lanzado en consolas y plataformas internacionales, coronando una historia de perseverancia frente a múltiples obstáculos.
En 2016, cuando a Pagliery se le ocurrió la idea, parecía que el proyecto había nacido con buena estrella. "Llegó en un momento histórico", explica este artista gráfico de 43 años, responsable de la concepción visual del videojuego, publicado el 2 de abril, mientras que Darias se encargó de la programación.
Cuba y Estados Unidos vivían entonces un periodo de distensión en sus relaciones, bajo la presidencia de Barack Obama (2009-2017), y la isla comunista era foco de atención mundial.
El proyecto cuenta con el apoyo de una fundación estadounidense y se beneficia de una microfinanciación colectiva. Pagliery viajó varias veces a Estados Unidos, donde su sueño de crear un videojuego independiente cubano encontró eco en la prensa.
