Para todos los que de una una manera u otra hacen vida universitaria y militan en grupos estudiantiles, o tienen una práctica en los movimientos sociales; se hace necesario recurrir a la osa mayor del gigante: volver a sus principios, sus valores, su coraje de hombre comprometido con el pueblo.
Seria un gesto patriótico enarbolar los fundamentos prácticos y teóricos de quien aún después de la muerte, su grandeza es innegable. Volver a Amin, es imitar su calidad brillante de estudiante, conjugando su responsabilidad social y militante revolucionario.
Volver a Amin es emular al más grande dirigente estudiantil que ha tenido el pueblo dominicano; volver a Amin es abrazar su bandera de lucha y de combate; volver a Amin es acoger la figura de militancia revolucionaria, de carácter e inteligencia, pero sobre todo el impulso de un gigante. Volver a Amin sigue siendo una tarea que sólo será cumplida cuando los hechos le hagan honor a las palabras.
Por: Jesús Diaz
